Condado de Miami-Dade
Cuidado de piscinas en toda la Ciudad de Miami
Pocas ciudades reúnen tantos tipos de piscinas en tan pocas millas. En un mismo día de ruta pasamos de la terraza de amenidades de una torre en Brickell o Edgewater a la piscina de un bungalow de los años veinte bajo los banianos de Shenandoah, y luego a una piscina compacta detrás de una casa de Little Havana que lleva décadas en la misma familia. Cada una falla a su manera y recibe un servicio distinto.
Coconut Grove se asienta sobre la antigua cresta de roca caliza, bajo uno de los follajes más densos del condado. Esa sombra refresca el agua, pero también deja caer hojas, vainas y taninos en la piscina todo el año. A esas piscinas les damos más cepillado, ciclos de filtro más frecuentes y pruebas de fosfatos, porque lo que cae de arriba es lo que alimenta a las algas. Más cerca de la bahía, el aire salino acorta la vida de los motores de la bomba, las luces y los anclajes de las escaleras, así que revisamos la corrosión en cada visita.
En los barrios más antiguos, muchas piscinas todavía funcionan con tuberías de hace décadas y bombas de una sola velocidad metidas en pasillos laterales estrechos. Le decimos con franqueza qué vale la pena reparar y qué conviene reemplazar, y trabajamos en espacios reducidos sin destrozar el jardín.
Códigos postales de nuestra ruta en Miami: 33125, 33127, 33130, 33135, 33137, 33145.